El Giro de Italia dejó varias postales que marcarán a la edición centenario como una de la más emotivas y cerradas de la historia y en las cuales los pedalistas colombianos fueron protagonistas.

A la ronda italiana llegaron cinco cafeteros que no desentonaron y que se encargaron de animar la competencia a lo largo de las tres semanas de la carrera.

En las primeras dos etapas el paisa Fernando Gaviria tanteó el terreno, y aunque llegó con el mismo tiempo de los vencedores, fue solo hasta la tercera fracción cuando sorprendió y empezó a escribir un nuevo capítulo para el ciclismo colombiano, el de los embaladores.

Gaviria, quien debutaba en una de las tres grandes vueltas, logró quedarse con la tercera etapa gracias a un estupendo embalaje y de pasó se colgó la Maglia Rosa.

Pero la hazaña de Gaviria no paró allí. Su explosión sobre la bicicleta lo llevó a conseguir la quinta etapa, igualando así la marca de Martín Emilio ‘Cochise’ Rodríguez, al conseguir dos victorias de etapa en el Giro de Italia.

Más adelante, para la etapa 12, el paisa volvió a ser el más rápido y certificaba su calidad como velocista, cualidad que lo llevó a quedarse más adelante con la etapa 13, convirtiéndose en el único colombiano en ganar cuatro etapas en el Giro de Italia, y todas en una misma edición.

Al final, en Milán, el antioqueño subió al podio como el mejor de la clasificación por puntos y dueño de la Maglia Ciclamino, distinción que mete a Gaviria en el radar del ciclismo mundial como uno de los competidores a tener en cuenta en cualquier competencia.

El otro protagonista fue Nairo Quintana, quien ganó la etapa nueve y se colgó la Maglia Rosa, lo que ilusionó a los colombianos antes de la primera contrarreloj donde tuvo que ceder la camiseta de líder al holandés Tom Dumoulin.

Quintana, que llegó a la competencia como uno de los favoritos, siempre animó el Giro, y en las etapas de montaña fue protagonista al intentar descontar segundos al líder.

Para la etapa 19, Nairo recuperó la Maglia Rosa y la mantuvo hasta la última fracción, donde el holandés Dumoulin aprovechó la contrarreloj para coronarse como el mejor del Giro de Italia.

Por los lados de Winner Anacona y Sebastian Henao, gregarios de lujo del Movistar y Sky, respectivamente, el apoyo a sus líderes fue determinante.

El boyacense fue pieza fundamental para que Nairo pudiera lograr el subcampeonato y le sirvió de apoyo cuando Quintana no podía perder tiempo, Anacona supo guiarlo en las etapas de montaña y, sin lugar a dudas, se convierte en uno de los corredores fundamentales para el equipo español.

Por su parte, Henao también fue fundamental para que su compañero Mikel Landa consiguieran la etapa 19.

Tanto Anancona y Henao lograron cruzar la meta entre el top 40, algo que realza su sacrificio a la hora de aportar al equipo y trabajar para el líder de sus escuadras.

Quien no pudo terminar la competencia fue el bogotano Daniel Martínez, quien por recomendación médica no pudo tomar la partida en la fracción 17 luego de terminar la etapa reina con algunas molestias. Martínez fue el segundo corredor más joven del Giro en esta edición y se vio forzado a abandonar pese a que manifestó tener fuerzas para llegar a Milán.

Al final del Giro Tom Dumoulin dejó claro que es una de las figuras del ciclismo mundial y está llamado a ser protagonista en las próximas competencias. El holandés firmó ser el mejor contrarrelojista de la actualidad y aprovechó sus cualidades en este terreno para marcar diferencia y quedarse con la competencia.